Pinche Mocosa

Acuérdate, tu seriecita como toda una mujer distinguida, camina derechito, así como estuvimos practicando, con elegancia, acuérdate el señor es muy importante, cualquier cosa que tu hagas mal nos hechas a perder el negocio, no sabes el dineral que paga el amigo ese por mantenerlas a ustedes, tu eres mi obra maestra, esos ojos verdes te quedan divinos, el gym te ha puesto bien buenota, hasta me das envidia cabrona, bueno haber deja te enchino bien las pestañas.



Solo tiene diecisiete años, tiene la mirada en el espejo, se mira y se sabe bella, hermosa, tiene la mente en blanco, no tiene en nada en que pensar, tan solo en las instrucciones que le da la señora que la trajo de Venezuela, Culiacán le gusta, le encanta ir al rio, sentarse en el malecón nuevo, comer salchichas asadas, bombones, algodón de azúcar, le encanta cuando camina y los hombres se la comen con la mirada, quiere un birul, ese carro le gusta mucho, observa el mismo cartel de siempre, donde esta la chica anunciando el perfume, lo tiene en su cuarto, toma su cámara se toma muchas fotos frente al espejo, miles de poses, miradas, sonrisas, expresiones, quiere ser modelo, lo poco que le da la señora, lo gasta en revistas de moda, maquillaje, le gusta ir con el señor que la hace pasar por su novia con sus amigos, porque siempre la lleva a comprar ropa, zapatos, todo para que se mire bien buena, aunque sienta ese asco intrascendente cuando tiene sexo con el.



Esa tarde llego por ella la escaleid salió corriendo, sonriendo tal y como le dijeron, llegaron a una fiesta, ella caminaba derechito, saludaba con elegancia, parecía una dama hecha y derecha, ese cuerpo de mujer, no hacia notar su corta edad, su comportamiento, solo hablaba cuando era necesario, le encanta la banda, su novio le lleva mas de veinte años de edad, pero es el del billete, Ni modo a mi me toco chingarme, como dice la señora, Bailan toda la noche, y allá va la misma rutina de siempre, el mismo hotel, la besa ese viejo con ese bigote que pica, la deja toda babeada, siempre siente el mismo asco, pero se lo aguanta, el viejo se detiene en sus besos, ¿No te gusta verdad?, Mira pinche mocosa yo aquí soy el que pago, tienes que fingir aunque sea, sabes que, mejor lárgate de aquí, no te quiero ver, lárgate antes de que te meta un pinche balazo, pendeja, lárgate.



Llego a casa le conto la historia a la señora, esperaba un abrazo, algo de comprensión, pero no, recibió golpes al por mayor, Pendeja, ¿Quién te crees para echarme a perder este negocio?, me costo un pinche trabajo traerte desde allá, donde te estabas muriendo de hambre, te doy comida, techo, te mando con un viejo con un chingo de dinero, y me pagas con esto, pinche malagradecida, lárgate, no te quiero ver, fuera de aquí pinche mocosa pendeja.



Hoy sigue siendo joven, no tiene ni el cuarto de siglo, es viuda, con las instrucciones de la señora, se consiguió otro de los mismos pero ahora mas joven, guapo, bajado de la sierra werito de ojo verde, pero se lo mataron, hoy tiene una agencia de modelos, aunque no me lo crean, la han visto en uno que otro anuncio en la calle, en alguna que otra pasarela, no me pregunten quien, ni cuando ni donde, venia de Venezuela, pero para todos es Sinaloense, nadie lo sabe, hoy vende droga entre las damas distinguidas de la ciudad, pura señora que cuida las apariencias, que sus maridos ni nadie sepan que le compran, es para el estrés nada mas, pura caspa de calidad, todos la conocen, pero nadie sabe en realidad quien es.

1 comentarios:

  Anónimo

2 de octubre de 2008, 15:48

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